
Más de una vez habréis escuchado decir a los futbolistas, tras una gran actuación, aquello de lo importante es que el equipo ganó. El tópico tantas veces repetido deja de ser una posibilidad cuando un jugador firma un soberbio partido en el que es capaz de marcar cuatro tantos y posteriormente no puede afirmar que valieron para que su equipo lograse su objetivo. Que un futbolista esté tan inspirado como para marcar cuatro goles sucede pocas veces, menos aún que no sirvan para ganar el partido, pero lo hemos visto más de una vez, la última ayer en San Siro.
Diego Milito (Inter de Milán)
Bajo la ola de frío siberiano que ya ha llegado a nuestras costas y sobre una capa de nieve que cubría el verde de San Siro tornándolo en blanco, Milito quiso hacer resaltar el nerazurro para marcar cuatro goles al Palermo. No obstante no sirvieron para derrotar al Rosanero, que guiado por un gran Miccoli empató el encuentro impidiendo a los de Ranieri la victoria. Sin embargo, estos cuatro goles confirman el retorno del mejor Diego Milito, aquel que deslumbrara en Zaragoza y en el Inter de Mourinho tras pasar una mala racha que hace poco le valió incluso el Bidone d’oro, parodia del Balón de Oro y que se entrega cada año en Italia. Con estos cuatro goles, Milito ya es segundo con 12 en la tabla de goleadores de la Serie A. El partido estuvo a punto de suspenderse: no fue así por suerte para el Príncipe, que fue rey por una noche.
Christian Vieri (Atlético de Madrid)
Seguimos con un protagonista del Calcio, en este caso cuando vistió la camiseta del Atlético de Madrid. El club rojiblanco vivía los difíciles años que seguirían al Doblete, donde a pesar de contar con la misma base y con algunos buenos fichajes como el del propio Vieri no llegarían los mismos resultados. Aquel año, su único en España, el ariete transalpino acabaría máximo goleador de la liga con 24 goles en el mismo número de partidos, pero su fantástica temporada no se vio refrendada por su equipo. Una de sus mejores noches y a la vez más frustrantes llegó un 21 de marzo de 1998, cuando se enfrentó al Salamanca y el guardameta Bogdan Stelea recogió el balón de las mallas hasta cuatro veces, todas ellas enviado por el ex juventino. Sin embargo, el equipo salmantino, en una de sus noches más recordadas, terminaría ganando el partido por 5-4. Vieri no se lo podía creer.
Andrei Arshavin (Arsenal)
El futbolista ruso del Arsenal es uno de esos jugadores capaces de hacer magia en un partido y al siguiente desaparecer del mapa sin dejar rastro. Por desgracia, esto último se repite con más asiduidad en los últimos tiempos. Sin embargo, en su llegada a los gunners deslumbró con varias actuaciones y demostró una buena adaptación a la Premier y unas magníficas condiciones. Su mejor noche llegó en 2009 frente al Liverpool de Rafa Benítez. El ex del Zenit marcó cuatro goles a Reina (el segundo para enmarcar) que no obstante fueron neutralizados por dos de Fernando Torres y otros dos del israelí Benayoun, dos jugadores que tampoco están pasando su mejor momento. El final del partido fue frenético: Arshavin marcó el cuarto en el minuto 90 y Benayoun empató en el 93.
Milinko Pantic (Atlético de Madrid)
Y no es que quiera recrearme con el Atlético, pero el sobrenombre de El Pupas, ganado en aquella final de Copa de Europa ante el Bayern, cobró más dimensión con situaciones como las que describimos en este post. Fue un año antes de los cuatro goles de Vieri y su protagonista fue el mediocampista Pantic, uno de los grandes protagonistas del Doblete y hoy técnico del filial rojiblanco. Eligió además el Camp Nou, en un partido de vuelta de Copa del Rey que había registrado en la ida un 2-2 en el Calderón. En una de las noches más desafortunadas de Vítor Baía, magnífico portero del Oporto que no tuvo suerte como azulgrana, Pantic llegó a poner por delante a su equipo por 0-3, pero enfrente estaban el Barcelona y Ronaldo, autor de tres goles, que acabarían ganando por 5-4 y logrando el pase.
Bonus Track: Oleg Salenko (Rusia)
No es el mismo caso: no fueron cuatro goles sino cinco, y sí sirvieron para ganar el partido. Sin embargo, igualmente no sirvieron para que su equipo lograse sus objetivos. Fue en el Mundial’94 y la selección rusa y Camerún estaban ya eliminadas en el último partido de su grupo. Salenko, entonces en las filas del Logroñés, firmaría su mejor día como futbolista y establecería un récord aún vigente. Bajo el sol americano y ante una Camerún que parecía que jugaba andando (las malas lenguas afirman que la noche anterior fue movida), Salenko marcó cinco goles que, unido al tanto que marcó ante Suecia, le valieron el trofeo de máximo goleador de aquel Mundial compartido con Stoichkov. Rusia ganó el encuentro por 6-1, de nada sirvió, pero todos recordamos ese partido.
Foto | Ronnie Macdonald
Vídeos | YouTube
No se porque no me sorprende que el atletico aparezca dos veces en esta lista... :)
yo recuerdo un zaragoza-sevilla de liga, temporada 2003/2004 en el que empataron a 4, y marcaron 4 baptista y 4 Villa
Ese Barcelona-At. Madrid es uno de los mejores partidos que he podido ver. Colosal!
Marcó cuatro Villa, pero no baptista.
http://www.elpais.com/articulo/deportes/goles/Villa/dejan/salvo/Zaragoza/elpepidep/20040426elpepidep_16/Tes
Yo les traigo tres ejemplos que si:
- Baptista marco 4 con el Arsenal en el partido Liverpool 3 - Arsenal 6
- Van Basten metio 4 goles en el partido de Champions Milan 4 - Goteborg 0 (4 goles al mitico Tomas Ravelli)
- Messi marca 4 y gana el Barcelona 4 a 1 al Arsenal en Champions
Pero la historia del artículo son "cuando meter 4 goles no sirvió para nada", casos de 4 goles en el mismo partido hay muchos. Morientes metió un día 5 goles (4 al menos de cabeza) y encima falló un penalty!
Si os interesa todo sobre Inglaterra y la Premier League podeis visitar mi blog, además de mejorar vuestro inglés.
saludos