El Athletic vuelve a lugar conocido

Gabriel Caballero | 8 de febrero de 2012

Athletic final

La relación del Athletic Club con la Copa del Rey se extiende a lo largo de la historia de nuestro fútbol como un camino plagado de éxitos que el conjunto rojiblanco ha logrado en este torneo, donde un día fue El rey de Copas. En los últimos años, tan diferentes a aquellos, el Barcelona le arrebató el título honorífico, pero hoy pelea por recuperarlo y un nuevo paso ha sido dado ayer en San Mamés tras vencer al sorprendente Mirandés por 6-2. Será su trigésimo sexta final de Copa, donde logrará su decimotercer subcampeonato o su vigesimocuarto título. Si el Barcelona, con dos títulos más que el club bilbaíno, llega al último encuentro será también su final número 36. O Barça o Valencia será el rival. La Copa es tradición en Bilbao, que lo demostró abarrotando San Mamés y dotándole del ambiente de las mejores ocasiones.

El partido tuvo poca historia: el Athletic dominó por entero la primera mitad sin dar ninguna opción a un Mirandés consciente de la dificultad de la empresa, pero decidido a intentarlo. A los 22 minutos, los Leones mandaban ya en el marcador por 3-0 gracias a los tantos de Munian, Susaeta y Aurtenetxe, que dilapidaron las opciones burgalesas. El club rojiblanco dio un recital de juego, velocidad y despliegue físico ante el que nada pudo hacer el rival. Javi Martínez como central, Ander Herrera, De Marcos y Muniain fueron los líderes de un equipo que no perdió la concentración en ningún momento. Si no lo hace Bielsa, menos lo van a hacer sus pupilos.

En la segunda parte bajó el listón, y el Mirandés lo aprovechó para estirarse, jugar un buen fútbol y crear peligro en la meta de Iraizoz. Fue un segundo tiempo entretenido con alternativas para ambos equipos. El tanto del central Aitor Blanco significó una alegría para el club de Miranda de Ebro, pero cuando más apretaban estos apareció Llorente para sentenciar, si es que no se había hecho ya, con dos goles más, el primero de bella factura elevando el balón sobre el meta Nauzet. Aitor Blanco anotó el segundo en la noche que recordará como aquella en la que marcó dos goles en San Mamés, y el partido lo cerró César Caneda (producto de Lezama que llegó a jugar Champions con el Athletic) con un tanto en propia meta que sentenciaría el 6-2.

Comienza otro sueño en Anduva

No fue la mejor despedida posible para el Mirandés, pero nada más se le puede pedir a este modesto club que, con Pablo Infante como estandarte, será recordado en ese selecto grupo de modestos equipos de Segunda B que un día se codearon con los más grandes: la razón de ser de la Copa del Rey, donde todos tienen una oportunidad. El Numancia de Lotina sorprendió a España cuando sólo el Barcelona pudo eliminarlos en los cuartos de final de 1996. El Figueres, que eliminó al Barcelona entre otros, se convirtió en el primer equipo de la historia de la categoría de bronce que alcanzaba las semifinales.

Tres años después, la Gramenet, que también había eliminado al conjunto azulgrana, llegó a alcanzar los cuartos de final. Curiosamente ese año el equipo catalán tuvo problemas para mantener la categoría y se enfrentó al Mirandés en la promoción por la permanencia: fue el equipo burgalés quien descendió a tercera, que ese año había llegado a octavos en Copa tras eliminar a Salamanca y Real Sociedad. Junto a otras gestas como la del Alcorcón o el Real Unión al eliminar ambos al Real Madrid, son machadas que permanecerán en el recuerdo. Pero la temporada no acaba aquí para el Milandés, ni mucho menos: líder del grupo II, su objetivo de ascender a segunda está más vigente que nunca, y el empujón moral que les puede otorgar la gesta de Copa podría ser un aliciente vital a la hora de pelear por el ascenso.

Un Athletic con posibilidades

Por su parte, el Athletic está completando una magnífica temporada luchando por Europa, finalista de Copa y presente en Europa League, donde se enfrentará al Lokomotiv en dieciseisavos. Las dudas que existían con el proyecto de Bielsa, que parecía en principio un contraste con el club, se van disipando paulatinamente. Al igual que hiciera Juande Ramos con el Sevilla, Bielsa ha recogido las riendas de un conjunto entrenado por Caparrós al que puede dar ese toque que se traduzca en éxitos aún mayores. El tiempo dirá. Sólo las escasas rotaciones en un equipo con un gran once pero con una plantilla que no alcanza el nivel de los titulares puede ser óbice en una campaña con tres competiciones. Lo que nadie podrá discutir es que Bielsa tiene su once definido.

Si el Athletic supera este inconveniente y continúa progresando no me extrañaría verle en puestos de Champions a final de temporada. La sobriedad de Iraizoz en la portería, el liderazgo y la jerarquía de Javi Martínez ya sea como central o mediocentro, las revelaciones de Aurtenetxe y en especial de De Marcos, la fiabilidad del internacional Iraola, la clase de Ander y Susaeta, que no se lleva tantas portadas pero siempre está ahí, el desparpajo de Muniain y, cómo no, los goles de Llorente, son ingredientes para creer en este equipo, que tiene además en la juventud otra de sus cualidades. Liderados por el Loco Bielsa, el rugido de Los Leones se escucha alto y fuerte.

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Foto | athletic-club.net
Vídeo | YouTube

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