El Madrid le gana al Athletic un bravo duelo de caballerías

Bruno Sanxurxo | 23 de enero de 2012


Después de los días más movidos en muchos meses, el Real Madrid superó con nota un examen tan complicado como el que le planteó el Athletic Club de Bielsa. La derrota en Copa con el Barça y, sobre todo, el planteamiento de Mourinho, dolió mucho al madridismo, incapaz de empatizar con la propuesta por la que apostó el técnico luso el pasado miércoles. Para más inri, la supuesta (y más que verosímil) filtración que publicó Marca desvelando una dura discusión entre Mou y algunos de los pesos pesados del equipo, acabó de enrarecer el ambiente de uno de los mejores partidos que uno puede imaginar en la actual Liga BBVA.

A Madrid y Athletic les encanta correr, salir a la contra, atacar al galope. Son dos equipos muy diferentes a la hora de plantarse en el terreno de juego, buscan caminos muy distintos para comenzar a jugar pero, al final, a la hora de atacar, ambos gustan de las cargas de caballería y no conocen el vértigo: cuando se van arriba, se van arriba de verdad, con todas las unidades de vanguardia y hasta alguna tropa auxiliar.

La alineación de Mourinho fue sorprendente, no tanto como la del duelo copero y por razones muy distintas, pero no por ello deja de tener algunos puntos chocantes. Carvalho pasó en tres días de la titularidad a la grada, dejando su sitio a Varane ante la baja de Pepe por unos (convenientes) problemas musculares y Marcelo recuperó su lugar, que debería ser indiscutible si la alternativa es Coentrão. Pero lo más asombroso es que Mourinho desestimó la participación de Lass a pesar de la baja de Khedira, y para acompañar a Alonso apostó por un tercera opción que parecía descartada: Granero. Y por delante CR7, Kaká, Özil y Benzema. Ataque total. ¿Ensayo para la vuelta de Copa? Podría ser, pero si esa era la principal razón, ¡vaya riesgo teniendo al Athletic de rival!

Por su parte Bielsa volvió a apostar por el trío Herrera-Iturraspe-De Marcos en la medular, con Susaeta y Muniaín partiendo de las alas y un recuperado Llorente en la punta. Once prácticamente tipo con Javi Martínez en el centro de la zaga y Amorebieta cubriendo el lateral izquierdo. El partido comenzó con un ritmo altísimo desde el pitido inicial, un continuo toma y daca entre dos contendientes que buscaban ser el primero en golpear a su rival.

Al Madrid, el equipo que mejor contraataca del mundo, anoche le tocó beber de su propia medicina. Herrera recibió en la media, contemporizó sabiamente, buscando por dónde lanzar la contra, y cuando parecía encerrado en el centro del pueblo, localizó por dónde lanzar a Javi Martínez hacia una autopista. El navarro, en un derroche de fuerza, se desbocó por la banda, levantó la cabeza y se sacó un centro parabólico que Llorente convirtió en un obus imparable para Casillas (que quizá recordó uno muy similar que le metió Ibrahimovic hace un par de años).

La contra del Athletic llegó por el carril izquierdo blanco, aprovechando una subida de Marcelo. Pero no pueden cargarse las tintas con el brasileiro, porque si se espera de él que se sume al ataque, alguien le tendrá que hacer la cobertura. De hecho, el lateral carioca se anticipó a un posible nombramiento como cabeza de turco empatando el partido con un jugadón marca de la casa: slalom vertiginoso entre medio equipo rival, triangulando de primeras con Cristiano y Benzema, hasta colarse a la cocina y definir con la clarividencia de un Nueve.

La primera parte estuvo muy igualada en cuanto al juego, pero el Athletic fue el que estuvo más cerca de inclinar la balanza a su favor. Suyas fueron las mejores ocasiones, en un rechace que casi caza De Marcos tras una parada de Casillas a Muniain y un tiro de Llorente que, solo ante el portero, le pegó fatal a la pelota. A la vuelta del descanso, el Madrid pidió la palabra.

Al poco de empezar, a las primeras de cambio, una combinación colectiva de los blancos acabó con Kaká siendo derribado por un ingenuo Iturraspe. Cristiano Ronaldo marcó el penalti de modo inapelable, invitando a las arañas de la escuadra a que cambien de domicilio. Los leones no le perdieron la cara al partido, ni mucho menos, y se acercaron a la portería local con tiros de Muniain, De Marcos y Herrera por partida doble. Sin embargo, todo acabó cuando Benzema se anticipó a Martínez para dejar solo ante el portero a Özil. En un acto desesperado De Marco le dejó la pierna al dribling del alemán y penalti de nuevo. Tan indiscutible como la expulsión del alavés. Cristiano tampoco perdonó esta vez. El 3-1 y la inferioridad numérica aniquilaron las aspiraciones vascas.

Aún hubo tiempo para más. El Madrid marcó el cuarto, por medio de un Callejón que exprime cada oportunidad, por pequeña que sea. Pero lo más destacable llegó muy cerca del final. El Bernabéu silbó a Mourinho. Pero como esto es un asunto que no tiene nada que ver con el partido del Athletic, os emplazamos a discutir sobre ello en otro post que le dedicaremos en particular, centrándonos aquí en el gran partido entre merengues y leones. Con el 4-1 final el Athletic cae de puestos europeos, a la séptima plaza, pero a un solo punto de Osasuna. El Madrid mantiene la distancia de cinco puntos con el Barça, en una semana muy movidita, tras una nueva derrota en casa con los blaugranas. Un duro examen que superó con nota.

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