El Real Madrid sentencia la Liga

Daniel Iglesias | 13 de febrero de 2012

Benzema, ante el Levante

La victoria hace unas horas del Real Madrid ante el Levante por 4-2, sumada a la derrota en la noche del sábado del FC Barcelona en su visita a Pamplona, ha dejado una distancia entre ambos de diez puntos que, opinión personal, ha dejado la Liga sentenciada. Sé que muchos me diréis que quedan todavía 16 partidos, que pueden pasar muchas cosas, lesiones, factor Champions, etc. Pero sólo una catástrofe puede evitar que al conjunto blanco se le escape esta Liga. El Madrid afronta los últimos 48 puntos con un margen de 10. Parece demasiada renta si tenemos en cuenta que sólo ha dejado escapar 8 de los 66 disputados hasta el momento. Pero no se trata sólo de temas matemáticos, sino de sensaciones. En una Liga en la que tan pocos rivales pueden hacer cosquillas a los dos grandes, parece tan imposible que al Madrid se le puedan escapar diez puntos, como que el Barça sea capaz de ganar todo lo que resta de competición.

El Madrid está probablemente en su mejor momento desde la llegada de José Mourinho. Afronta cada partido como una final, y ese ímpetu y motivación son una losa demasiado grande para el equipo que está delante. Por eso, da igual que el Levante se haya adelantado al poco de iniciarse el encuentro. Algo que ya lograron Athletic Club y Zaragoza en las dos jornadas anteriores en el Santiago Bernabéu. El público no se impacienta. Saben que la remontada llegará por inercia, y con creces.

Ante un Levante muy bien organizado defensivamente, también se veía que los goles terminarían llegando. El Madrid había salido a por todas desde el primer minuto, y el partido era una oleada de ataques merengues que la zaga levantinista, Munúa y la fortuna se encargaban de desbaratar con mucho sudor. Con Granero una vez más haciendo acto de presencia en el doble pivote junto a Xabi Alonso, e incluso participando más que el donostiarra en la elaboración del juego de ataque, el Madrid encontraba criterio en cada acción. Özil se sentía respaldado y con más socios que nunca, y volvía a dar otro recital. Lo mismo que un Benzema que sin hacer mucho ruido, se las arregla para aparecer por todos los frentes del ataque blanco, siempre con la posibilidad de realizar jugada de peligro. Suyo fue el cuarto gol. Un gran gol posterior al hat-trick de Cristiano Ronaldo, en plena comunión con la grada y mostrando su mejor versión. Su versión solidaria e implicada en el juego colectivo, aunque de vez en cuando se deje llevar por su instinto asesino como hizo con el tercero de su cuenta. Un disparo lejano y potente marca de la casa. Previamente, un remate de cabeza tras buena jugada de Higuaín, y transformación de un penalti cometido por Iborra tras tocar el balón con la mano, y ver la segunda amarilla para dejar a su equipo con diez justo antes del descanso.

Pero no todo van a ser halagos para los de José Mourinho. Una vez más la cruz ha estado en la defensa, y concretamente en el juego a balón parado. Así llegó el gol de Cabral en el minuto 4, aprovechándose de un insuficiente despeje de Ramos y el desconcierto de Arbeloa.

El segundo del Levante lo firmó Koné, rematando una jugada al contragolpe que él mismo había iniciado. El partidazo del costamarfileño ha sido para enmarcar. Ha transformado todo lo que le ha llegado en jugadas de provecho, ya fueran balones o sandías. Ha dado oxígeno a su equipo además de crear todo el peligro. Un coloso.

Foto | Real Madrid

Más artículos sobre: La Liga

Comentarios (33)

Google Analytics Google Analytics
*