
Estamos a finales de febrero y la Liga empieza a dejar algunas cosas bastante claras. Por arriba, el colchón que mantiene el Real Madrid con el Barcelona le permite soñar bonito, a sabiendas de que el campeonato no se le puede escapar. Si la distancia de diez puntos entre los dos gigantes de nuestro fútbol parece insalvable, los once que separan al Real Zaragoza de la salvación, viendo la situación crítica de los maños, apunta a un descenso solo eludible por un milagro.
En La Romareda se ha instalado la desesperanza. Pocos son los que creen que la salvación es posible. Demasiados ‘match balls’, demasiadas finales para un conjunto acostumbrado a perderlas. Ni la llegada de Manolo Jiménez ha reflotado un barco a la deriva desde principio de temporada, que terminó de ahogar una espantada inverosímil y fugaz del presidente, Agapito Iglesias, para terminar de enfurecer una afición a la que no le queda más remedio que pensar en la próxima temporada.
La semana pasada el Zaragoza logró reengancharse al campeonato ganando al Espanyol en Cornellà. Un terreno hostil donde no muchos conjuntos saben sacar los tres puntos. Con ese triunfo volvió la fe. Para evitar el precipicio había que ganar en casa los nueve partidos que restaban y puntuar a domicilio en algún que otro desplazamiento. El hecho de ganar como local para un conjunto que ocupa el farolillo rojo se torna imperativo; en caso contrario, el fantasma del descenso acecha.
Y en La Romareda se plantó el Real Betis, un equipo que para los blanquillos ha pasado en noventa minutos de ser un rival directo a tenerlo a catorce puntos. De hecho, los andaluces, están a solo tres de los puestos de Europa League. A pesar de las buenas intenciones de los pupilos de Jiménez, el primer gol de Rubén Castro les desplomó. Los nervios, las prisas y el marcador jugaron una mala pasada al Zaragoza, que encajó el segundo mientras los aficionados enfilaban el camino a sus casas.
El entrenador zaragocista apela a la «vergüenza profesional» para entrenar a partir de este martes, cuando la realidad de la clasificación refleje la situación de su equipo: último, con 15 puntos de 69 posibles, a 11 de la permanencia y con pie y medio en Segunda División. Quizá ahora, que todo parece perdido, cuando ya queda poco que ganar y mucho que perder, sea el momento de jugar sin presión, pensando en el futuro y aprovechar, en la medida de lo posible, dar alguna que otra alegría a una hinchada más desilusionada que nunca.
Foto | Real Zaragoza
El estadio del Zaragoza es la Romareda, no la Rosaleda :P. En cuanto al partido, una lastima lo del equipo, pero cuando se tiene a un presidente que sólo esta por el negocio....
Nunca se puede decir nunca, pero creo que este partido ha firmado casi todas las papeletas del descenso para el Zaragoza, que se queda a 11 puntos de la salvación (Villarreal), lo que significa que, viendo el ritmo de puntuación del Zaragoza, es una proeza casi imposible, y además, teniendo en cuenta que uno de los rivales es el Villarreal, que no debería tener demasiados problemas para remontar, un revitalizado Granada que puntúa con regularidad, o una Real Sociedad que también se espera que reaccione a tiempo. Lo único que salva al Zaragoza es que el Racing está igual de mal que ellos, y que el Sporting de momento es una incógnita si va a reaccionar con Clemente
Ayer era el partido para dar un golpe en la mesa y sacar tres puntos contra un rival directo por la salvación, pero esta derrota ha dejado al Betis en una zona relativamente tranquila, y al Zaragoza contra las cuerdas y sobre todo con una moral por los suelos
Me da pena por el equipo blanquillo, porque como asturiano residente en Aragón, en mi corazón futbolístico (que ocupa el Sporting) también tengo un rinconcito para el Real Zaragoza, pero con Agapito Carmelo Iglesias García esa nave lleva varios años a la deriva, y cuando un incapaz de las dimensiones del de Navaleno (Soria) se pone al mando (y vamos a dejarlo en incapaz, aunque merecería calificativos mucho más duros), la nave está condenada a ir al desastre...
Pero mientras las matemáticas no den la espalda definitivamente al equipo blanquillo, la obligación de todos es seguir remando...