El Bernabéu habla, Mourinho toma nota

Bruno Sanxurxo | 23 de enero de 2012

Mourinho en segundo plano
A pesar de presentar la alineación más ofensiva de todo el curso y de estar ante un luminoso que marcaba un 4-1 después de un partido vibrante, Mourinho no pudo esquivar el manifiesto de la afición. El Santiago Bernabéu habló. A falta de cinco minutos para finalizar la contienda, los Ultra Sur corearon el nombre de José Mourinho, práctica habitual, pero esta vez una parte considerable de la parroquia aprovechó el momento para asociar el nombre de su técnico con sus silbidos.

Alejándonos de las lecturas catastrofistas que convenientemente quieren explotar algunos, el Bernabéu no sentenció a Mourinho, ni mucho menos. Lo que le dijo fue Así, no. Como el otro día, no. Nada más y nada menos. La parroquia merengue no clamó contra su entrenador, no hubo insultos ni ¡vete ya! Lo que ocurrió fue una demostración de enfado, de decepción, explotando la carga simbólica de los silbidos sin pasar a otros términos. Toda una demostración de buenas maneras por parte del madridismo.

La omnipotencia interna otorgada por Florentino Pérez no está discutida por la afición, al menos no para la inmensa mayoría que viene apoyando a Mourinho a medida que el portugués ha ido aumentando su ascendencia en el club. Pero la cesión de poder por parte del presidente no debilita a la afición, sino a él. Florentino no ha convertido a Mourinho en intocable. Simplemente porque no puede. Tal y como ha demostrado la afición.

Como el propio entrenador luso reconoció en rueda de prensa, es la primera vez que le silban. Mourinho encajó bien el golpe y demostró que había tomado nota. Ahora el asunto está en qué tipo de notas ha tomado: ¿se crecerá ante la adversidad e intentará revertir la situación, manteniendo la idea de cumplir su contrato, o le habrá dolido tanto como para, como ya anticipan algunos, no querer seguir en el Madrid tras el término de esta temporada? Cómo digerirá Mourinho estos silbidos es una incógnita que sólo podrá resolver el tiempo.

El de la afición no es el único frente que tiene abierto Mourinho. Ningún jugador ha negado la mayor en relación a los problemas entre el técnico luso y algunos pesos pesados del equipo, por lo que se da por hecho que la filtración es cierta y, por lo tanto, que sí hay un topo que busca debilitar la posición del técnico luso. Ambos frentes no pueden disociarse porque son dos columnas capitales en la estabilidad de un entrenador. Si las dos tienen grietas, malo.

Y en dos días: visita al Camp Nou. La posibilidad de redimirse. Una remontada no haría bueno el planteamiento de la ida, pero sería tan impactante que el rédito final daría números muy positivos. A priori hay mucho que ganar y poco que perder. El daño por la eliminación viene relativizado por el gran chasco de la ida y hasta una goleada podría no resultar tan difícil de digerir si el Madrid plantea un partido con la actitud que exige su afición: la de morir con las botas puestas.

Pasa lo que pase, lo que es seguro es que todo lo que haga Mourinho será mirado con lupa: la rueda de prensa previa al partido, la convocatoria, la alineación, el planteamiento táctico, los cambios, su actitud durante el encuentro, su rueda prensa posterior. Todos y cada uno de sus gestos en el banquillo, con sus ayudantes, con los jugadores, con el contrario, con el equipo arbitral. Él mismo se ha granjeado semejante nivel de atención. De atención y de presión. Por lo pronto es la primera vez que una afición le silba. Un escenario nuevo para él.

Foto | Jan S0l0

Más artículos sobre: Personajes

Comentarios (26)

Google Analytics Google Analytics
*