
El pasado sábado día 21 dio comienzo la Copa Africana de Naciones en su edición número 28. En ella no están presentes la actual campeona, Egipto, tras una caótica fase de clasificación, la anterior embajadora del Mundial, Sudáfrica, ni las dos selecciones del continente negro que más ruido han hecho en los últimos lustros: Camerún, que no logró clasificarse, ni Nigeria, vetada por su presidente en una polémica y extravagante decisión tras el pobre papel de las Águilas Verdes en la última cita mundialista. Quien sí está presente en esta edición de la CAN es España: no con los Iniesta, Casillas, Xavi y compañía, pero sí con un nutrido grupo de futbolistas nacidos en nuestro país que defienden los colores de una de las anfitrionas, Guinea Ecuatorial.
El país centroafricano, uno de los más pequeños del continente con alrededor de 28.000 km2 y un millón de habitantes, es la sede de la Copa de África junto a Gabón. Esta efeméride es todo un acontecimiento para el pueblo ecuatoguineano, no en vano es la primera gran competición que disputa el Nzalang Nacional (Trueno Nacional), como es conocida la selección guineana: nunca antes había disputado la Copa de África, menos aún un Mundial. El país está volcado con su equipo y todo aquello que no se alcanza con los medios disponibles está cubriéndose con la ilusión de poder demostrar al mundo la evolución del fútbol ecuatoguineano.
Guinea Ecuatorial es una República presidencialista encuadrada en un marco dictatorial. El gobierno de su presidente, Teodoro Obiang, es considerado uno de los más represores del planeta, protagonista del habitual reparto desigual de la riqueza de los países africanos. Es difícil separar en Guinea Ecuatorial la política del deporte, que fue colonia española hasta 1968, cuando logró la independencia. Ésta dio paso a una total inestabilidad en el país con la llegada al poder de Francisco Macías, que tardó dos años en imponer una dictadura.
De aquella época pervive el castellano como idioma oficial junto al francés, el portugués y algunas lenguas autóctonas. Debido a la opresión de la dictadura, primero con Macías y después con Obiang (que arribó al poder en 1979 y había recibido instrucción en la España franquista, más concretamente en la Academia militar de Zaragoza), muchos fueron los que decidieron emigrar a España. Sus hijos nacieron en la Península y fue así como surgió el lazo que hoy une al fútbol ecuatoguineano con el español. De hecho, son 35 los futbolistas de origen guineano que hoy desempeñan en nuestro fútbol. De ellos, diez están presentes en la CAN.

Quizá el más conocido sea Rodolfo Bodipo, de padre ecuatoguineano, que hoy milita en el Deportivo de la Coruña y con una larga trayectoria, donde alcanzó sus mejores momentos vistiendo las camisetas de Racing y Alavés. Otro rostro célebre es el de Javier Balboa, de padres ecuatoguineanos y canterano madridista que llegó a jugar con el primer equipo. Tras vestir las camisetas de Racing, Benfica, Albacete o Cartagena, hoy se reencuentra con su mejor fútbol en el Beira Mar, de la primera portuguesa. Y es que el Racing va con Guinea en esta Copa africana: además de los dos citados, Iván Bolado, canterano verdiblanco que llegó a marcar grandes goles con el equipo montañés, figura en la mediapunta del Nzalang Nacional. Hoy milita en el Cartagena.
Menos brillante fue el paso de Juvenal por el Sardinero. Fue uno de los fichajes de Piterman y apenas disfrutó de minutos en el centro del campo racinguista. Sin embargo hoy es uno de los puntales del Sabadell, una de las revelaciones de la Liga Adelante, y acumula ocho años como referencia en el combinado africano: él aporta el toque y la visión de juego. Además, los cántabros Quique Setién y los hermanos Óscar y Vicente Engonga, de ascendencia ecuatoguineana, han dirigido al combinado africano. El resto de los presentes no han jugado en primera, pero a Randy, extremo de la UD Las Palmas, se le atribuyen buenas condiciones, así como a Fabiani, delantero de casi dos metros que viste la camiseta del Alcoyano, también en segunda división.
Dos juegan en Segunda B, Sipo en el Badajoz y Ekedo en el San Roque de Lepe, mientras que Kily y Evuy lo hacen en tercera, en el Langreo y el Villaviciosa, respectivamente. Además de los presentes en la cita africana, dos ilustres futbolistas como los hermanos Zarandona han vestido varias veces la camiseta ecuatoguineana, principalmente Benjamín, que hoy sigue disfrutando del fútbol en el Íscar vallisoletano, tierra que vio su mejor fútbol, y que ha contribuido activamente al desarrollo del fútbol guineano no sólo en el césped, sino también mediante donaciones. Al igual que Iván Bolado, Benjamín vistió en varias ocasiones la camiseta de la selección española en categorías inferiores.
Sin embargo no ha sido sencilla la presencia de los españoles en esta Copa de África. Hace sólo un mes, Guinea Ecuatorial no tenía seleccionador. El francés Henri Michel, con toda una trayectoria en banquillos de diferentes selecciones, renunció al cargo alegando interferencias en su trabajo. El motivo fue su irracional rechazo a los futbolistas españoles, mientras nutría sus convocatorias con jugadores nacionalizados procedentes de Gabón o Camerún. Tras su renuncia, el brasileño Gilson Paulo se hizo cargo del equipo y con él retornó la tropa española.
El pasado sábado llegó el debut de Guinea Ecuatorial y se produjo de la mejor manera posible: ganando a Libia con un gran tanto de Balboa. El encuentro se disputó en Bata, en el Estadio de la Libertad, con capacidad para 40.000 espectadores, buena muestra del esfuerzo del pequeño país africano en su objetivo por evolucionar en el mundo del fútbol. Procurarán llegar lo más lejos posible en este torneo, pero con esta CAN ya han logrado varias victorias.
Yo no sé por qué este artículo no tiene ningún comentario! A mi me ha parecido muy interesante.
Gracias por compartir esta información con nosotros Gabriel, desconocía el interés de Guinea Ecuatorial por el futbol, así como también la gran cantidad de hispano-ecuatoguineanos que participan en la selección de su país.
Espero que tengan suerte y acaben en una buena posición en la Copa África.
Es una responsabilidad histórica la que tenemos con Guinea, y me parece estupendo que nuestros jugadores (ya son nuestros) la representen.